martes, 24 de junio de 2014

CAMINO HACIA LO SALVAJE

        Hace mucho tiempo, en un pueblo tan grande que ocupaba toda una isla, apareció un barco desconocido tripulado por un mendigo llamado Genaro, que cuando bajó del barco comenzó a andar por un camino y se encontró a una pastora con su hijo que iban a que pastara su rebaño de ovejas blancas como la nieve y un perro llamado Caly negro como la noche.
            La pastora se llamaba Cristina y su hijo José y se detuvieron a hablar con el mendigo a preguntarle de dónde venía y por qué había venido. Entonces Genaro les contó que había tenido que huir de su tierra porque lo acusaban de haber asesinado al alcalde de su ciudad, cuando él era inocente, pero el causante de que se culpara a Genaro del asesinato del alcalde había sido un enemigo suyo que se llamaba Emanuel, que lo odiaba a muerte porque Genaro era muy pobre y él era muy rico, pero le tenía manía porque con Genaro todas las personas eran más amables porque aunque no tuviera dinero siempre estaba decidido a ayudar a los demás y Emanuel era mas burlón y creído.
         Aun así le dijeron que en tres días iba a ser llevado a prisión. Y pensó que la mejor idea para no ir a prisión injustamente y aprovechar el paso del tiempo era huir robando un barco del puerto, creyendo en llegar a una tierra mejor y dejando atrás la mala vida que había llevado hasta entonces.
        Cuando iban de vuelta a casa los tres, de repente el chico fue herido por un hacha que misteriosamente salió volando de un árbol, que podía haber sido un cazador que tiraba el hacha a todo lo que se movía solo por diversión, pero Genaro vio que algo no iba bien y que Emanuel lo había encontrado.
Entonces cogieron a José que estaba herido y fueron corriendo a casa para curarlo, y unos días más tarde emprendieron un viaje hacia lo salvaje, donde nadie los podría encontrar nunca jamás, era una isla desierta que nunca había descubierto nadie. Solo había pasado Genaro y había pensado en emprender una nueva vida en esa isla acompañado por gente que valiera la pena como Cristina y José, que eran unas personas maravillosas y únicas en todo el mundo.
         Y finalmente escaparon de sus captores y huyeron a su nuevo.

2 comentarios:

  1. muy pero muy bueno me gusto mucho la historia vero sigue asi!!!

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  2. Hola Vero me ha gustado mucho tu historia, una pena no estar yo en la historia jeje bss guapa :)

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